lunes, 26 de febrero de 2007

Prehistoria, historia y posmodernidad en el arte del ligue.





Frase de la semana:

Maricones somos, y en el gaydar nos encontraremos.


Hola a todos!!


Ayer Eric me contaba que debiamos cambiar un poco el estilo, que leyó el otro día en un blog
que no hay nada más gay que un blog donde se hagan enumeraciones. Así que he decidido esta
vez contaros un poco de mi vida, y por el camino como han ido cambiando las modas en esto
del ligoteo.


La verdad es que la juventud ahora lo tiene mucho mas facil para ligar. El otro día les
contaba a mis amigos cómo se conocía a la gente hace unos años, cuando no existían teléfonos
móviles, ni chat de la tele, ni internet. El cruising y el ambiente han existido siempre,
pero no gustaban frecuentarlos en aquella época. Entonces, como coño se conocía a la gente?
Pues básicamente había pocas opciones: o conocer a la gente por las secciones de contactos o
directamente ligar por la calle. La primera opción era un poco como el gaydar, pero en
papel. La gente escribia lo que quería, incluso alguno se atrevía a poner fotos (sobre todo
en los contactos de las revistas porno, jijijiji). Luego hablar con alguien era como por el
messenger, pero mucho más diferido. Enviabas una carta, que solía ser a un apartado de
correos, para que la gente no pusiera en los contactos direcciones falsas, y luego esperabas
a la respuesta, que podia llegar en semanas. Así que imagináos lo que se podía tardar en
conocer a alguien. Realmente no era la mejor forma para buscar sexo, el cruising supongo que
estaría mucho más concurrido. Aún así para los que no querían (sólamente) sexo, las
conversaciones no eran tan absurdas como ahora, y te podías extender bastante.

También podías ligar por la calle. Esto a mi me costó más. Viviendo en un pueblo donde
llevar la camiseta apretada era considerado tener 17 plumas, pues digamos que distinguir a
la gente era un poco más complicado. Tanto que hablan ahora del "radar gay" (sí, para los q
no sepáis de donde viene la palabra gaydar, es de ahí), la única técnica razonable para
reconocer a la gente era o tener pluma o mirar fijamente a los ojos y no apartar la mirada.
Siempre ha funcionado. Ya puedes cruzarte con el chico más feo q hayas visto en la vida, que
si es gay le mirarás a los ojos y te quedarás ahí un rato mirando.


Luego apareció el teléfono móvil. La liberación para muchos. Por fin te podían llamar para
quedar sin que tuvieran que llamar a un número fijo que tus padres pudieran controlar.Yo recuerdo el primer movil que tuve, a las dos semanas ya estaba quedando!! Jejejeje. Y
unido al móvil han aparecido muchas formas de ligar, entre ellas la que creo que más éxito
tiene es la del chat de la tele. Muchos canales locales se están forrando con esto. Estas en
casa viendo lo q hay, llamas y si te interesa ya está!!


Una versión muy moderna con el móvil es el uso del bluetooth, o "brutus" que le llama un amigo mío. Estas en un sitio público, un aeropuerto por ejemplo. Tu avión sale en 3 horas. Estás aburrido. Enciendes el bluetooth y empiezas a enviar mensajes a otros bluetooth encendidos. Puedes enviar hasta imagenes de quién eres. El resto, en vuestra imaginación....


Y bueno, que deciros sobre internet. Hay miles de maneras de ligar por ahí. Mi evolución fue desde el correo electrónico hasta el chat, pasando por las webs de perfiles, las news, los foros y demás. No hay mucho que comentar sobre el tema. Bueno sí, que no penséis que no vais a encontrar lo q necesitáis. El q busca, encuentra. Yo por el chat de chueca encontré a una persona que ha sido muy importante en mi vida, y no quedamos precisamente para follar...

Un besote Kiko, esto va por ti.


Texto de Tom

sábado, 17 de febrero de 2007

¿Qué será, será?


FRASE DE LA SEMANA:
No por mucho ir al gimnasio te va a cambiar la cara.

Yo pienso que si eso de que si ser prostituta es el oficio más antiguo del mundo, el cruissing se inventó al mismo tiempo (o incluso antes). Hoy existen páginas de perfiles para todos los gustos (o alguien me va a decir que, teniendo acceso a internet para leer esto, nunca ha tenido perfil?). En estas páginas, todo se sabe de antemano (bueeeeno, más o menos, vale). Pero en casi todas te hacen poner medidas, gustos y roles. El caso es que a la hora de ligar cara a cara (o simplemente estar cara a cara), llega un momento en que a todos se nos pasa por la cabeza la misma pregunta: “y, este chico, ¿será activo o pasivo?”.

Hasta que no estas en la cama con él, del todo no te puedes fiar (más de un caso hemos visto de activos que a la primera de cambio se daban la vuelta… o de pasivos que ni les entraba el pelo de una gamba). Sin embargo, por ahí circulan cientos de teorías sobre cómo saber lo que es uno a primera vista. Aquí vamos a explicaros unas cuantas que nos parecen de lo más curioso, como poco.

Teoría de lo ajustado. Según la cual, dependiendo de lo que marcas, te decimos lo que eres. Es decir, si marcas culo, eres pasivo; si marcas paquete, activo; si lo marcas todo o no marcas nada, versátil. Por experiencia diré que no es muy fiable, la verdad. Si tenemos algo que marcar, lo marcaremos y punto. Los gays somos así, creo yo.

Teoría de la forma del culo. Esta es de nuestra propia cosecha. Consiste en determinar la actividad-pasividad por medio de la forma del culo. A más abierto, más pasivo. Si lo pensamos bien, ésta teoría tiene una cierta lógica: los activos, al hacer el movimiento de meter, aprietan el culo. Esto, si meten con una cierta asiduidad, les haría ejercitar estos músculos. La versatilidad se caracteriza aquí por una ausencia de culo. Si tienes poco o lo tienes chafado, eres versátil. Esto ya no tiene una explicación tan lógica…

Teoría de la pluma. Es de las menos fiables pero de las más populares. Si tienes pluma, pasivo; si no la tienes, activo. El que tenga un poco de experiencia sabrá lo equivocada que está esta teoría.

Teoría del baile. Es de las más rebuscadas, pero hay gente que cree en ella. Consiste en decir si eres activo o pasivo dependiendo de hacia dónde bailes. Si marcas el ritmo hacia atrás (con el culo) eres pasivo; si lo haces hacia delante, activo. También por experiencia diré que esto no es así (para ejemplo un botón). La teoría se amplía con otros movimientos de baile variados, pero esto ya tiene que ver más con la teoría de la pluma.

Teoría del beso. Ésta es difícil de explicar, pero existe como tal. Según besas, eres una cosa u otra. Creo que es algo más de percibir que de otra cosa, aunque hay que reconocer que no se puede confundir ternura con pasividad. Los movimientos al besar son variados, así que cada cual que saque sus conclusiones, aunque si ya te estas besando, igual descubres lo que no quieres demasiado tarde…

Teoría del apretamiento. Ésta es de las más fiables, según experiencia propia. Si al estar enrollándote con un tío (tiene que ser de pie, acostados en todo caso) sientes que el chico en cuestión “imprime unos movimientos intermitentes y a rachas de presión con su pene sobre ti” (espero que sepáis entender a qué me refiero), es activo (o versátil pero te la quiere meter). Si no hace estos movimientos, es pasivo, así de simple. Lo que falla aquí otra vez es que si ves esto, puede que sea tarde también, como pasaba con los besos…

Como vemos, los gays dedicamos mucho tiempo a intentar saber antes de ver, sobretodo en materia de sexo. Ocurre algo parecido en lo se refiere a tamaños de polla. ¿Quién no ha oído eso de “nariz grande, polla grande”, por ejemplo? Este tema (el del tamaño) también ha hecho correr ríos de saliva (al hablar, malpensados). La nariz, el grosor del cuello, el tamaño de las manos… incluso la posición del ombligo he oído decir que tiene que ver! Cuanto más arriba, más larga. Bueno, yo, como el santo, si no me dejan meter (el dedo en la llaga) no me creo nada de nada, que las teorías están muy bien como teorías, pero la práctica es otra cosa.

sábado, 10 de febrero de 2007

Lovelife in the past.

Frase de la semana:
Una relación tiene una duración determinada, pero un ex es para toda la vida.

Esta vez vamos a hablar de nuestras relaciones q acabaron, pero que ahí permanecen, tema super original donde los haya. Este post se lo dedico directamente a Eric, el ya sabe porqué.

He aquí que estamos con nuestra pareja actual y de repente ( o no tan de repente ), plas! se acaba el tema. Tenemos posibles finales que se pueden dar:

- Happy end, o "lo dejamos pero nos llevamos de puta madre". Sé que existen, no los he visto, pero alguien por ahí me ha contado que hay gente que acaba una relación y se lleva muy bien con su ex. Pedimos desde aqui que agregue un comentario inmediatamente para conocer esa experiencia.

- Final "Rosario de la aurora", viene precedido por una bronca monumental donde se echan los trastos a la cabeza y se hace un repaso de todos los reproches y errores que ocurrieron durante la relación.

- Final "sigamos siendo amigos". Es el más políticamente correcto. Realmente no te apetece nada ver a tu ex en una buena temporada, pero bueno, le comentas que podéis quedar cuando queráis para tomar algo (sólo para tomar algo). Luego no quedas ni en sueños, por lo menos hasta que la cosa se enfríe un poco.

- Final "no es un final". Te enfadas con tu pareja, lo dejas, pero sabes que dentro de tres días vas a volver con él, por iniciativa propia o de tu respectivo. En mi experiencia esto al final desemboca en el final "Rosario de la aurora", o se prolonga durante el resto de la vida. La primera y la segunda vez te preocupas si tienes un amigo en esta situación, la tercera vez ya le dices "bueno, cuando vais a volver?".

- Final "sigamos follando". Realmente lo único que funciona en la relación es el sexo, el resto no acaba de cuajar. Pero os dais cuenta de que un polvete de vez en cuando para recordar aquellas sesiones donde os machacábais hasta extenuaros, pues nunca viene mal. Y seguís "quedando".

Existen más tipos de finales, pero estos son los que conozco yo. Como siempre, esto está abierto a vuestra participación.

Bueno, ya se acabó. Y ahora, que hacemos? Como nos comportamos? Quedamos con nuestros amigos para salir y es posible que le volvamos a ver. Normalmente, más que posible, es inevitable. Quien ha llevado una relación más o menos duradera al final acaba saliendo por los mismos lugares y haciendo las mismas cosas. Las reacciones típicas son:

- Huir. No soportas tenerlo en un kilómetro a la redonda. Empiezas a pensar que es momento de cambiar de lugares y de ciudad. Todo lo que te recuerde a él es peligroso y nocivo.

- Ser una reina, y aunque te duela en lo más profundo, pones tu mejor cara, incluso rozando la sobreactuación, y vas y le saludas, como si nada hubiera ocurrido. Tienes que demostrarle que estás entero y que te puedes ligar a tantos o más que él. Y lo demuestras.

- Ser igual de reina, pero te quedas y no vas ni a saludar, ya vendrá él si le da la gana.Y si viene, a saber lo que respondes, según tu temperamento.

Esta fase dura por un tiempo, que va entre los dos meses y los 45 años. En cuanto empiezas a ver que sale con mas gente, tiene otras parejas, vuelve a salir con mas gente... te vas dando cuenta de que fue bueno mientras duró, pero el pasado es pasado. Tu te vas reponiendo, sales con otras personas, tienes nuevas parejas, rompes con ellas....

Pero aún así, siempre queda ese momento en el que, aún habiendolo superado, le vuelves a ver. Y algo pasa, no es como cuando ves a un amigo que hace tiempo que no ves, es algo diferente. En ese momento, amigas (jajajaja, me ha salido la vena maria teresa campos), es cuando debéis pensar:


SE ACABÓ
Texto de Tom