
Frase de la semana:
Dios tuvo que crear la música disco para que yo naciera y tuviera éxito (Donna Summer)

| Bueno, qué? |
Yo soy de los que piensan que mirando se liga (que no hace falta pasar por ninguna cama para decir que hemos ligado) y sobre esto mismo hay varias técnicas:
Posicionamiento estratégico. Que es cuando uno se coloca en un lugar determinado, a veces hasta en la otra punta de donde están sus amigos, para mirar a alguien a ver si cae. Esto puede parecer de lo más sencillo, pero hay veces que resulta todo un evento. Recuerdo que hace años, con otro grupo con el que salía, lo habitual era entrar en la discoteca y dispersarse cada cual a mirar a quien fuera. Por supuesto, cada tanto nos reencontrábamos para comentar la jugada (pues el de rojo pasa mil de mí… yo creo que el del 22 está a punto de caer, lárgate a ver si va a pensar que somos pareja). Y es que cuando pica uno hace lo que sea por que le rasquen...
Persecuciones. Es una versión del posicionamiento estratégico que consiste en ir detrás del que te gusta tooooda la noche (hay quien pasa olímpicamente de la regla de los 5 minutos). Yo, particularmente soy bastante más reina que todo eso y si no me miran me busco a otro (que será por maricones) y no estoy para perseguir a nadie, lo que haberlos haylos. Feer y yo incluso hemos bautizado a alguno como el que nos perseguía por ADN ó el que persigue a Feer por la Fnac.
Dispersiones reveladoras. Es una técnica, más que de ligue, de comprobación, pero la pongo porque sí. Alguna vez os ha pasado eso de que no sabéis si el chulo ése mira a uno u otro del grupo? Pues no hay nada como hacer chas y aparezco a tu lado separaros discretamente cada uno hacia un lugar (ejemplo socorrido: el baño). Ahora sí que será evidente a quien mira. Si además resulta que al quedarte solo se te acerca, matas dos pájaros de un tiro, aunque nunca hay que confiarse, que puede ser que lo que esté mirando es a otro tío detrás de vosotros o incluso las proyecciones de la disco.
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Pero está claro que hay quien no se contenta con mirarse lascivamente y necesita de mayor aproximación. Para ello hay quien recurre a otras técnicas para llamar la atención de quien le gusta de una forma más o menos casual:
Atacando cuerpo a cuerpo. A quién no le ha pasado que estás bailando tranquilamente con tus amigos y a tu bola y de pronto empiezas a sentir ciertos codazos, culazos, puñetazos y demás por la espalda, te giras y no es una lesbiana que pasa? ;P Todo (digo yo) para que te gires, le mires y pueda comenzar una conversación o un algo. A mí lo que me dan ganas es de girarme y girarle la cara por pesado y por irritante. Supongo que habrá a quién le vaya el rollito dolor, pero por lo general no es la forma más cortés de comenzar nada.
Restregones. Una variante de la anterior (por lo del contacto, básicamente), solo que en este caso, como decía Adidas tiempo atrás, da ganas de pedirle que por favor quite su culo de tu polla. Estás a tu rollo en tu rincón y cuando te das cuenta no puedes ver más que una nuca te pongas como te pongas y sentir como alguien trata de adivinar el dibujo de tu ropa interior con el tacto de su trasero. La mayoría de las veces se trata de un caso de calientapollismo en toda regla. El mayor fallo que le veo es que se lo vayas a hacer a un pasivo 100%, que calentarle le calentará bastante poco.
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Luego ya los más atrevidos se atreven a hablarte y todo, aunque, claro, parece que aquello de estudias o trabajas diseñas pasó a mejor vida…
A mi amigo le gustas. Todo un clásico que no tiene porqué salir de la boca de ninguna mariliendre (no sé qué empeño hay en darles esa función, sinceramente). Para mí son de los peores casos, que si quieres algo, mójate y no metas a nadie. De hecho, yo personalmente jamás permitiría a un amigo que fuera a presentarme a nadie (y que le guste más mi amigo, ni hablar). La experiencia que tengo en estos casos suele acompañarse de que no había ni visto al susodicho en toda la noche. Bueno, imagino que para los más tímidos será una solución, pero creo que si tienes claro que te mira, no tienes nada que perder y si no lo tienes claro, mejor sigue mirando (no tiene porqué ser al mismo, eh?).
Eres lo más maravilloso del local. Otra técnica que tal baila: piropear al personal, muchas veces de la forma más exagerada, que dan ganas de preguntarle si no ha visto bien a aquel chulazo de allá, el del centro del círculo de babas del resto. En el fondo es la técnica perfecta para llamar la atención de las reinas, que aunque no les gustes, te harán caso para que les dores la píldora y el ego un rato (aunque tampoco habría que esperar mucho más). Igual me equivoco, pero siempre he pensado que dárselo todo hecho al otro yendo tan a saco detrás de él es algo bastante poco atractivo. Que a todos nos gusta en el fondo que sea un poco un reto, no?
Entradas-shock. Una de las técnicas que más de moda se está poniendo es entrarle a alguien con alguna frase ingeniosa, lo que a veces la frase te deja en el sitio por demasiado ingeniosa. Estar bailando con tus amigos a tu bola, que te aparezca uno y te pregunte por el origen del universo, la última película de Lars Von Trier o que si crees en el destino y el amor a primera vista puede ser un poco too much. Luego ya hay quien decide a ser más original que nadie y hacer extrañas combinaciones. Una de las que recuerdo que me dejaron más perplejo fue la siguiente (resumo):
Él: Hola, me llamo Tal, a mi amigo le gustas.
Yo: Hola, yo soy Eric (mirando de arriba abajo al amigo). Ah, sí? (por una vez lo del amigo puede prometer)
Él: Sí. Vienes mucho por aquí? La verdad que eres muy guapo.
Yo: Gracias (vaya, dos tópicos en uno, genial).
Él: Te tengo que confesar que mi amigo soy yo.
Yo: … (trocotró)
| Bueno, qué? |

| Bueno, qué? |







Por razones que no vienen al caso (que no me sale de ahí explicar, vamos)


| Bueno, qué? |