jueves, 26 de febrero de 2009

La Pastilla (anti) Rosa

Querida, y si la diferencia entre estas dos fotos fuera solo una pastilla?

Pues sí, que hace poco vi la película Hard Pill, la cual recomiendo bastante por lo que plantea (y porque me pareció bastante entretenida también). Si no la has visto te diré que trata sobre un tipo gay que, cansado de no encontrar el amor en ese mundo un tanto superficial que es el ambiente, decide someterse a un cambio de orientación sexual a través de un tratamiento experimental (porque de todos es sabido que los heteros nunca tienen problemas para encontrar el amor, verdad? JA!). El caso es que, más allá del argumento en sí o de las implicaciones morales de si es algo super homófobo o no el tema, me hace plantearme ciertas cosas...

Si mañana despertase heterosexual,

1º- conservaría mis discos y/o merchandaisins varios de Fangoria, Madonna, Kylie Minogue, los Pet Shop Boys o esos recopilatorios disco-chochis con Gloria Gaynor, Village People, Donna Summer y Cindy Lauper? Probablemente no, aunque es posible que alguna foto de Alaska arrepretada u otras más lesbico-festivas de Madonna y Naomi Campbell del Sex me hicieran más agradables las noches... También imagino que Queen permanecería aunque fuera para festejar que mi equipo ganase algo. Y hablando de fútbol...

2º- me empezaría a gustar el fútbol por arte de magia? Es un poco tópico también, pero pensando que a una gran mayoría de heteros les apasiona el fútbol, no creo que entrase en el pequeño porcentaje de los que no, no? Te imaginas que además me apunto a un equipo de futbito y no es para ver tíos desnudos en los vestuarios? Acabáramos! Hablando de a qué dedicar el tiempo libre o no tan libre, dejaría de interesarme también el diseño gráfico, la fotografía o incluso el arte? Que a los heteros también les gustan esas cosas, claro, pero no quiero imaginarme qué pasaría si hubiera salido peluquero, maquillador o tertuliano de AR... A ver qué haces entonces!

3º- luego ya, en cuanto a estéticas, qué haría yo con todas mis camisetas ajustadas, mis complementos de cueros y similares y mis barbas de bear? Lo de las barbas, tírali, que aun es algo bastante heterible, pero no me imagino yo a un hetero común con un brazalete de cuero a la altura del hombro o una pulsera de pinchos... y menos mal que (aun) no me he comprado un arnés o una gorra de plato, con lo caras que son esas cosas! Supongo que las metrosexualidades seguirían sin decirme ni mú (cruzando dedos de manos y pies). Por otro lado, qué hacemos con mis muebles popicuquis de Ikea? Bueno, funcionales son e imagino que tirarlos tampoco, aunque si a partir de entonces lo que compro es de estilo colonial/rústico, apaga y vámonos...

4º- si nos olvidamos del cruising, habría que plantearse la posibilidad de pagar para encontrar sexo fácil? Y no es que ahora mismo esté en una etapa muy sexual, pero saber que hay lugares donde uno puede encontrar algo a cualquier hora siempre es un consuelo. Muchas veces hay que bajar bastante el listón, pero sexo es y es gratis. Y que nadie me mire tan raro que hablamos del oficio mas antiguo del mundo y escuchar la expresión irse de putas en heteros no es nada marciano (luego que lo hagan o no es otra historia, pero es un tema recurrente que los gays no solemos ni plantearnos...).

5º- y ya a nivel sexual puro y duro, olvidaría que existen los preliminares y solo pensaría en meter? También es tópico, pero parece que practicarle a ella sexo oral no es del gusto de todos... incluso, por lo visto, entre los principales objetivos no está el que ella disfrute. Que habrá de todo, pero bueno... De mis pasividades, aunque tampoco sean demasiado frecuentes, por decir algo, por supuesto habrá que olvidarse completamente y menos mal que no soy de fetichismos de zapas curradas y cosas de esas, que igual podemos pensar en lo de los tacones de aguja y tal, pero como que no es lo mismo del todo... Y me pondría el olor a maquillaje, por ejemplo? Arf!

En fin, Pilarín, que no tengo nada claro que el cambio me interesase mucho, eh? La verdad que pienso que, como ser gay o hetero no es algo que elijas, no es algo que me quite el sueño por las noches. Que si me gustan los macarrones con tomate, para qué querría que me dejaran de gustar? Me gustan y ya está. Que es posible que así dejaría de preocuparme por el qué pasará si me pego un morreo con mi novio (o novio por un rato) en la plaza del ayuntamiento, por ejemplo? Pues probablemente sí, pero no puedo decir que el ser gay me haga especialmente infeliz. Todos tenemos nuestras tragedias personales ya seamos heteros, gays, transexuales o asexuales directamente. Eso sí, ser gay me parece tan divertido...

PD: plantifico los resultados de la encuesta que siempre es un punto... Ante la pregunta Y tú, te tomarías una pastilla que cambiase tu orientación sexual si pudieras?

Sí, no entiendo cómo no lo han inventado ya!
Ni de coña, como estoy soy feliz cual perdiz!
Me lo podría pensar, que los discos de Madonna cada vez son más caros...
Yo me haría más marica para amar más a Eric y Tom (si es que se puede)

Conclusión: la gente prefiere seguir tal cual está en lugar de hacerse más marica para amarnos más. Uhm... 'to pizcueta me he quedao!

miércoles, 18 de febrero de 2009

Q rica la lefa!!!


La verdad es que vista así no excita lo más absoluto.

La lefa es como Nati Abascal, o te encanta o la odias por completo. Nunca he visto a nadie que dijera: " Bueno, la lefa no está mal..." Los grados de apetencia se podrían categorizar de esta forma:

  • Odias la lefa por completo. Para ti la lefa es como algo de lo que se podría prescindir cuando uno se corre. Seguro que más de uno de vosotros es seguidor de Mantak Chia, que va pregonando que uno puede tener orgasmos sin correrse. Si alguno lo ha leído, cuidadín, un conocido lo siguió una temporada y se le puso un huevo más gordo que el de una gallina. Cuando quedas para follar no dices nada, pero en el momento de la verdad te intentas escabullir de la corrida y como el otro sea fan de la lefa y se corra encima de ti es como si te hubiera rociado con ácido.
  • La lefa te molesta. No odias tanto la lefa como el caso anterior, pero tampoco es q te muestres muy a favor de ella. Eres de los típicos que va con los pañuelos de papel, conocido por todos como la peor forma de limpiarse la lefa, luego vas con papelitos por todo el cuerpo. Si encima tienes vello en el pecho la lefa hace ese efecto viscosil en los pelillos que no te acaba de molar.
  • La lefa te gusta mucho. Para tí, no hay nada como que se corran encima de ti. En el pecho, en los huevos, en la cara.... cada uno tiene un lugar en el cuerpo característico que le pone a cien. Una vez acabada la corrida te gusta mantener el semen y quedarte durmiendo. Sólo un consejo, si se te corren en los ojos lávate, no te quedes durmiendo que luego no podrás abrir los ojos (huelga decir q yo entro en esta categoría).
  • Eres un friki de la lefa. No sólo te encanta, sino que te gusta la gente que se corre un montón para q te guarde su lefa en tarritos y luego te deleitas oliendolos y probando algunos otra vez, para recordar viejos tiempos. Piensas que la lefa sobre la piel da mas tersura ( yo diría q te la deja seca) y q la lefa es super nutritiva (no creo q alimente tanto como un biomanán).

Y hasta aqui puedo leer para hoy, que cada uno se encasille donde pueda.

jueves, 5 de febrero de 2009

ESF: Ser bear es fácil si sabes cómo!


Bueno, corazones, que va siendo hora de otro Estilistas Sin Fronteras… En este caso hablaremos largo y tendido (aviso desde ya) sobre el tema de los bears. Aunque, claro, antes que nada tendremos que saber qué es un bear. Más allá de diversos neobearismos que aparecen por el mundo, los básicos son:

Bear/oso (común): normalmente hombres a partir de los 35 o así con vello facial y preferentemente corporal, de formas generosas y con una estética determinada (que en nada veremos).
Cub/cachorro: igual que el bear pero con una edad menor o, según algunos, menor tamaño (bajitos, vamos).
Musclebear: hombre con vello facial y corporal pero musculoso.
Nutria: lo mismo pero en flaco.
Wolf/lobo: algunos dicen que es sinónimo de nutria. Otros que debe tener pelaje gris (por las canas).
Polar bear/oso polar: oso completamente canoso (y, lógicamente, de cierta edad).
Chubby/gordito: hombre con forma de oso (o más grande) pero sin vello (por lo general también sin barba).
Chaser/cazador: hombre al que le gustan los osos y familia, que sigue su estética y actúa como ellos a pesar de no cumplir fielmente con lo físico.
Admirer: hombre al que le gustan los osos y demás pero que exteriormente no muestra nada que lo indique.

Una vez sepamos hacia donde podemos o queremos tirar (si es que queremos tirar hacia algún lado), hay ciertas cosas que deberemos tener bastante en cuenta para ser un oso como Dior manda:

Barbas.

La cantidad, zona por donde nos crece y si nos queda bien o no es ya algo que se escapa muchas veces a nuestra decisión… Todo es probar y ver qué tal. Y si no, pues nos hacemos Chasers y arreglao.

Para llevar barba y mantenerla como toca hay un elemento que veo absolutamente indispensable, que es el cortapelos o rapadora de toda la vida. Cierto es que siempre se pueden usar tijeras (levantando el pelo con un peine como hacíamos con las cejas), pero te aconsejo la máquina porque si no, el resultado será probablemente poco uniforme y necesitaremos 83 horas para acabar. Con la máquina llegas, recortas y apañao. Perfecto en 3 minutos. Para los bordes, por supuesto, no hay nada como una cuchilla de las de siempre. Cuanto más nueva, mejor. Yo algunas veces hasta he reservado una para repasar las zonas más difíciles…

Luego ya decidir qué tipo de barba hacerse es otro cantar. Como cada cual será un mundo, nuestro consejo es ir probando. Al fin y al cabo, si no te gusta, siempre te crecerá más (si no te haces una auténtica carnicería cada vez que te afeitas, claro). Aquí os dejamos algunas ideas y variaciones sobre vellos faciales…

Porque no queda igual la barba completa que la que afilamos y recortamos algo o bastante (cuidado con pasarse o parecerá una hilera de hormigas).

Ni es lo mismo una perilla cuadrada que otra más abierta y más brutota.

Por supuesto, nada tiene que ver un bigote tal cual con un bigote a lo Leather de los Village People

Hay quien, además, hace variaciones recortando solo zonas como la barbilla (modelo Dr. Livingston, supongo) o el bigote (modelo a caballo entre los Amish y El Planeta de los Simios… según fisionomías y genéticas).

Otros experimentan y van más allá haciéndose hasta líneas o dibujos extraños. Sobretodo recuerda que todo tiene un límite y no podemos salir a la calle con la barba como un estampado de fallera.

Vellos corporales.

Si hay algo que un bear nunca hará (o no debería por religión) es depilarse completamente y dejarse el pecho cual culo de rana. Donde hay pelo hay alegría. Otra cosa es que sea poco cómodo si hay mucho y que algunos opten por recortar. Si tienes la rapadora en un momento lo tienes. Si no, ármate de paciencia y tira de tijeras y peine. Si no te sale mucho o ningún pelo, pues no tienes que preocuparte por este tema, claro.

Luego hay zonas que mucha gente se depila ya porque queda feo… como los hombros o la espalda (que luego te pones unos tirantes y). Cuestión de gustos, como todo. Yo he de reconocer que, aunque suelo hacerme la espalda (que me sale a trozos y queda fatal), de un tiempo a esta parte es algo que puede llegar a ponerme muchísimo… en el modelo indicado, claro. Por ejemplo, a este señor yo no le recortaba ni los cupones de oferta.

Woof y rewooof!* Woof, en idioma osil significa más o menos Ay, omá, qué rico!

Vestuario y complementos.

Por lo general, los estilismos del mundo bear suelen girar en torno a los colores militares y camuflajes, los cuadros en todas sus formas (desde las camisas de leñador o bollera hasta los kilts… que tengo yo ganas de una falda de ésas, oye) y los vaqueros (azules y en plan desgastado quizá hasta mejor). También hay algunas prendas que resultan increíblemente osunas como los polos, los piratas anchos (y mejor en colores militares) en verano, las camisetas sin mangas (de tirantes o no y ya no solo en verano), todas las capuchas del mundo o los pantalones de bolsillos.

Sobre complementos, sobre todo hay que hablar de los de cuero: muñequeras, brazaletes, chalecos o incluso chaps o arneses (que las estéticas Leather y bear muchas veces se tocan); todo lo que son cadenas (en pulseras, collares o también arneses); o el maravilloso y ámplio mundo de las gorras (aunque no todas pueden valer). Además, podríamos incluir en complementos el amor que existe por los tatuajes. Sobretodo lo que son tribales, garras de oso y osos varios (aunque hay algunos que mejor no). Del mundo del piercing, que también hay bastante afición, podemos detacar el del pezón, aunque atrevimientos hay hasta donde se quiera (frenillo, perineo, Prince Albert... ). Quizás también es algo común lo de las dilataciones.

Luego ya depende de cada uno y de su saber combinar lo que pueda resultar de todo esto. En la imaginación está el poder, aunque para todo hay un límite y en la sobriedad suele estar la clave muchas veces (aunque nos encante que más sea más, claro). Entre un estilismo mariconil clásico y uno extremadamente bear (no hay que llegar a límites en que no se sabe si acabas de salir de permiso), hay términos medios como el de abajo (el ejemplo al azar que señalo).

Relaciones sociales.

Un bear siempre hace más bear rodeado de otros bears. Imagino que la unión hace la fuerza y que ver a cinco tíos que comparten estilismos llama más que ver a uno solo rodeado de otros tipos.

Por supuesto, hacerse oso no tiene porqué implicar cambiar de amistades. Podemos por ejemplo, asistir a eventos osunos solos o con nuestros amigos-no-bears de vez en cuando. Quien más quien menos seguro que tiene cerca algún lugar o algo donde poder relacionarse con ellos. Por ejemplo bares de osos, fiestas especiales del tipo (una, otra, otra más… ), cuartos oscuros varios, playas nudistas varias, la ópera, un concierto de Madonna… allá donde haya maricones y/o cruising habrá osos. Por qué? Pues porque los osos son maricones (a veces me asombra mi capacidad para relacionar conceptos).

Actitud.

Y aquí llegamos hasta el final con lo que acabamos de decir, que es que un oso no se hace oso por ser más machote, si no por todo lo que comentábamos más arriba: barbas, pelos, ropa, complementos... incluso el juntarse con otros le ayudará al estilismo. Pero cansados estamos todos, creo yo, de ver osos a los que les chorrea el aceite por todos sus poros (poros peludos pero poros igualmente). Que ya puedes encontrarte al tío más barbudo, más peludo y con más camisas de cuadros y más cueros y que te hable y sea la Nancy Reina de los Mares. Que cómo te quedas? Pues muerta (Sánchez), pero a ver, que es maricón, qué esperabas? No siempre es así de fuerte el tema, claro, pero plumas hay en todo gay en mayor o menor medida e ir de machomán no te las quitará si es que las tienes. A veces solo hace falta que, como en este caso, adoptemos una imagen más masculina para que lo contrario brille cual gusiluz en la noche...

...eso sí, la estética mola un montón!