Tiempo atrás, Tom adelantó algunos temas para el blog a modo de
auto-spoiler/auto-recopilatorio (
click). La verdad es que tampoco le hemos hecho mucho caso a aquella lista, pero, pensando en el tema para esta semana, rescato éste en concreto porque me parece
todo un reto hablar de algo así en
mode-atiquetegusta y porque, admitámoslo, me viene
al pelo.
Sí, amores míos, lamentablemente, vuestro Eric ha sufrido el ataque de esos pequeños hijosdelagradísimaputa bichitos llamados ladillas.
En el fondo
tiene bastante gracia, porque si piensas que en los últimos
tres años habré tenido sexo
de este de así de por las buenas unas
diez veces (yo y mis etapas de asexualidad, ¿qué le vamos a hacer?) resulta que
uno de los de los últimos meses (que pueden ser hasta tres personas)
tenía sorpresa. La
primera vez que me pasó (cuando tenía 18 añitos), fue la primera vez que hice
cruising. Luego tuve una etapa digamos
bastante agitada sexualmente y
nunca pillé nada más... hasta ahora. Llámalo
castigo divino, llámalo
karma, llámalo
mala suerte, llámalo Noelia, que le gusta más.
Por si nunca te ha pasado y alguna vez te pasa, ahí van algunas cuestiones a tener en cuenta:
- ¿Cómo sé que las tengo? Pues se supone que porque te pica el pubis (los pelos de encima de la polla), pero, en mi caso, teniendo ascendente osuno y teniendo pelo por doquier, a mí lo que más me picaba era la tripa, como alrededor del ombligo. Claro, si no te pica donde toca, ya puedes pensar que el nuevo modelito que compraste en las rebajas te había dado alergia. Pues no, cari, es que había algo más. Otro síntoma es que manchas la zona de las ingles de la ropa interior... y huele. ¡Uy! ¡Cómo sudo para ser invierno! ¿No? Pues tampoco. De todas formas, lo indiscutible es verlo. A mí me pasó estando en el baño (pensando en las musarañas y con los pantalones bajados, vamos). Me quedé mirando y de pronto pensé ¡Coño! ¡Esa peca se mueve! Y, créeme, las pecas no se mueven.
- ¿Qué hago si las tengo? Pues yo lo primero que hice, antes de buscar en Wikipedia qué coño pasa con los bichitos o buscar si tenía más, fue depilarme completamente (que ya crecerá y que me quiten el carnet de oso si hace falta, ¡ea!). Si no hay donde agarrarse, digo yo que por lo menos no habrá tantas. Luego ya, en mi caso al día siguiente, que el descubrimiento fue nocturno, el tema fue ir corriendo a una farmacia (no la de la esquina de mi calle, claro) a por un champú o una loción o un algo (que depilando solo no vale). Y sí, es jodido pedir un remedio para las ladillas, pero peor aun es tener ahí... eso. Así que dos cojones y lo pides. Resulta que lo que me dieron la primera vez ya no lo fabrican (Yacutín), así que me han dado una loción antipiojos (de la cabeza). No me convence, pero ya te contaré si es que resulta que no hace nada (por cierto, se admiten consejos/remedios de la abuela en este aspecto; gracias).
- ¿Cómo sé si alguien las tiene? Pues por lo general, verlas, así en el fragor de la batalla, no creo que veas nada. Es como muy pequeñito. Realmente no hay forma de saberlo. Es cuestión de suerte. Lo que puede dar alguna pista es que lo tengan completamente depilado (por lo que te decía antes). Aunque aquí ya tenemos la duda de si será por estética/comodidad o por esto... Sin embargo, casualmente, uno de esos tres míos de los últimos meses estaba rasurado... y con su rollito hippi-liberalista no pegaba nada, así que ya tengo sospechoso (para algo tenía que servir mi asexualidad, no? si me hubiese tirado a 20, no tendría ni idea).
Pero bueno, que
tampoco es el fin del mundo. Da un poco de grimilla pero
una vez te depilas parece que mejor. Y, oye, que si te pasa y puedes comprarte instantáneamente la loción sin tener que depilarte, ole tus huevos, que donde hay pelo hay alegría y
no seré yo quien anime a nadie a depilarse (Björk me libre), pero yo prefiero verme mal una temporada y pensar un poco menos en
lo que corre por mis venas pelos. Además,
que es eso: grima y un rollo incómodo (que desde que lo vi, me pican hasta las uñas de pensarlo), pero
tiene solución y uno no puede hacer nada por evitarlo, así que, mira, paciencia. Hay
cosas peores que usando condón no deberían preocuparte (al menos no tanto).
Y,
hablando de otras ETS, la verdad es que esto es lo único que he sufrido (y toco madera). Aunque es verdad que una vez encontré a
un tio con algo muy raro... era como si tuviera el glande (el capullo) lleno de
protuberancias. No eran granos, no eran, berrugas, eran como... bultitos y la sensación de que aquello estaba hinchado. Evidentemente uno no es tonto y
en cuanto lo vi, salí por patas (que además, era feo). Igual es que
símplemente su polla era así (que,
visto lo visto...), pero así por de pronto, la cosa
acojona.
Pero bueno,
ahora te toca a ti contarnos tus experiencias, que a mí ya no me queda ni
intimidad ni
dignidad ni posibilidad alguna de tirarme a nadie que lea este blog (suerte que ya no es lo que era, por otra parte) ni nada de nada...
EDITO:
Pues, con cariño y amor para la
zorra de la farmacéutica,
los remedios contra piojos que me mandó me parece que no me han servido de nada... y eso que la loción me la puse 3 veces en 8 días y el champú otras tantas entre medias (que es mucho más de lo que ponen las cajitas). Tomando nota de lo que dicen en
los comentarios (viva la sadiburía popular), tenemos: Loción Quellada, Loción Keefe y loción de permetrina al 1'5%, por los que llegan buscando soluciones ;)